La paradoja de las llamadas comerciales

Recibir 100 llamadas en la última semana del mismo número es un record para mi. La pregunta es, a quien debo tanta devoción? Optimus, el equivalente portugués a Orange o Movistar decidió que mi perfil cumplía los requisitos para tostarme en verano con una propuesta que no voy a poder rechazar. O si. Así que entré en uno de sus “workflow” creado por un marketeer ávido de gloria y para el que llamar 100 veces, no obtener respuesta y continuar intentándolo tiene sentido. Tengo que aclarar que también tengo parte de culpa como explicaré mas adelante.

Nunca di mis datos a Optimus, nunca fui cliente de ellos y nunca permitiría que me llamaran por una oferta comercial. A pesar de eso, la empresa tiene mis datos y me llama. La razón parece ser que mis datos fueron facilitados por un tercero, que vendió o alquiló su base de datos fría. La base fría no espera ser contactada porque no dio sus datos con ese objetivo y la empresa compradora va a tener un volumen significativo de contactos que no responden, o cuyo numero ya no es valido porque los datos fueron recogidos en el pasado. Por último, un porcentaje de la base de datos atiende la llamada y esos serán abordados con un Script para vender el servicio de turno.


UTIL: Si te estan dejando frito a llamadas comerciales, siempre puedes descargarte en el smartphone una aplicación para bloquearlas. Yo uso una aplicación llamada BlackList. Aqui podeis ver lo que la gente piensa de ella.

Los call centers que ejecutan este tipo de campañas pueden pertenecer o no a la empresa. En el caso de no pertenecer, se pude dar el caso de tener el servicio alquilado o que actúe por performance, en cuyo caso su agresividad será mayor, porque son pagados por obtener resultados. Siempre que pienso en esto, me surge la misma pregunta, si las empresas pusieran todo este esfuerzo en informar, ayudar a los usuarios todo sería mucho más efectivo. Pero no lo es.

Volviendo a las 100 llamadas, en una de ellas, gané fuerza de voluntad y respondí para saber cuales eran sus demandas. La conversación fue fluida, la chica con la que hablé quería que comprara un nuevo paquete promocional y yo le expliqué que ya tenía eso con otra empresa. En ese momento, la señorita pasó al Script 2 y me dijo si no quería mandar a la otra compañía a la mierda y quedarme con ellos porque su color es naranja y el de los otros azul. Yo el expliqué que a mi los colores ni me van ni me vienen. Entró el Script 3 en escena con la posibilidad de pasar la oferta para un familiar o amigo. Podía transferir la oferta y librarme de esta pesada a cambio de vender otra alma inocente. Le contesté que no tenía amigos ni familiares, que vida más triste. Llegados a este punto esperaba terminar la conversación, pero ella estaba con ganas de hablar porque me volvió a preguntar si no quería cambiar mi servicio actual por el suyo. Tras 10 minutos y mucha conversación en bucle, amablemente o ni tanto, colgué el teléfono acordándome de toda su familia.

Lo cierto es que las personas que hacen las llamadas no tienen culpa ninguna, les pagadan por hacer eso. La culpa es del marketeer que pensó, voy a comprar una base de datos fría, voy a conseguir muchos clientes nuevos para que mis jefes me den una palmadita y una comisión por el buen trabajo realizado. Aclaro que conozco la pituación porque la empresa en la que trabajo ya ha “alquilado” alguna vez nuestras bases de datos. Mea Culpa en la parte que me toca.

A mi me parece que las prisas son las que hacen al marketeer actuar de esta forma. La compra de bases de datos y explotación de las mismas no es un negocio nuevo, lleva pasando décadas. Pero el marketeer no es solo ejecutar estrategias, usar el contacto con la base de datos para empezar a servir información útil e influir en las personas, haciendo que sean ellas las que tomen la decisión parece una estrategia mucho más actual. Beneficia para usuarios que no son atacados con promociones que no quieren, beneficiosa para las empresas que no ven su imagen sufrir con estas acciones y beneficia para el marketeer que consigue el mismo objetivo desarrollando estrategias más sostenibles.

Pongamos el caso de Optimus, motivo de este texto. Ellos quieren vender un paquete integrado de internet + teléfono + televisión. Si se enviaran informaciones sobre apps para el teléfono móvil o criticas de las series de moda con comentarios de la comunidad cinéfila, los individuos empezarían a generar un lazo de unión con la marca, sin área comercial envuelta en el proceso. De esta forma las personas que no tuviera un servicio de estas características podrían eventualmente mostrar su voluntad de consumirlo y aquella persona que ya lo consuma con otra empresa, puede eventualmente pensar en cambiarse debido a una mayor proximidad con la marca con la que se siente identificado.

Siempre hay varias formas de hacer las cosas. Siempre me acuerdo de esa infografía en la que se explica que las acciones pueden hacerse BIEN, RAPIDO pero entonces no serán BARATAS. También pueden ser BARATAS y RAPIDAS, pero no estarán BIEN. O pueden estar BIEN y ser BARATAS, pero no se harán RAPIDO. Al final se trata de la opción que satisface a todas las partes, aunque esa casi siempre incluye las palabras rápido y barato.

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