COSTE MARGINAL CERO. Por qué todas las empresas quieren ser como…

 

Hace un par de meses estuve en el Web Summit de Dublin, esa reunión de futuribles negocios buscando inversores.  Más de 600 nuevas empresa y 3 días en los que me harté a oír las palabras mágicas; esto es… como AirBnB pero para perros, como AirBnB para salas de reuniones, como AirBnB para cuartos para frungir (no, frungir no es una palabra real), como Uber para transportes, como Uber para coches fúnebres, como Uber para AirBnB. Estos negocios son la bomba, todos quieren copiarlos.

El caso es que Uber y AirBnB no deben estar haciendo tan bien, porque no dejan de salir en las noticias por conflictos con diversas industrias. O lo están haciendo demasiado bien y son denunciados por colectivos asustados de que su modelo de negocio esta llegando a su fin de la forma en que eran conocidos hasta ahora. Uber se ha convertido en la némesis de las Asociaciones de Taxistas, mientras que AirBnB es el archienemigo de los hoteleros.

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¿Como puede ser que dos empresas tan odiadas en el mundo no dejen de crecer en numero de usuarios, en inversión y ya de paso en emprendedores con muchas ganas de ser como ellos? El truco es que estas empresas tienen un coste marginal cercano a cero, lo que las hace, altamente rentables, altamente eficientes y ya de paso, altamente atractivas para los inversores.

Es lo que tiene la economía colaborativa.

Montas un negocio en el que cada nuevo cliente no aumenta el coste total de tu operación, cada nueva transacción tiene un coste marginal casi cero, por lo que puedes ofrecer tu producto o servicio por un valor ínfimo. Pensemos en el caso de AirBnB, por cada nueva casa alquilada, los amigos de AirBnB se quedan con x% de la transacción. Esto significa alojamiento más barato, o de más calidad o las dos cosas, y una oferta gigantesca.

¿Y como se consigue una oferta mayor a la ya existente?

Con “Prosumidores”. No, no son personas presumidas. Son consumidores que al mismo tiempo ejercen de productores. El termino tiene otras dos acepciones pero yo me voy a centrar en esta, que permite entre otras cosas una economía colaborativa mucho más optimizada de la que existía en el pasado, porque, que yo sepa, pocos hoteles consiguen un coste marginal 0. Couchsurfing, es otro caso de economía colaborativa, te plantas en el sofá de un extraño a dormir, puede acabar mal, puede, pero te ha salido por 0€.  

Las industrias afectadas por esta nueva forma de hacer negocios patalean, se quejan, muerden, pero al final tienen todas las de perder, porque el nuevo modelo resulta más sustentable con una economia colaborativa, que el modelo anterior, basado en una economía de la escasez. Si quieres saber más, lee al señor Dans en su artículo “la economía de la escasez frente a la economía de la abundancia”.

Estos dos no son casos únicos, ocurre muchas industrias y ya ocurrió en el pasado con la música y Napster, o con el video y Megavideo. En ambos casos se entró en guerras legales que acabaron con Napster y Megavideo, pero que sentaron las bases de una profunda remodelación de la industria del entretenimiento. Donde unos ven piratería, otros ven solo compartir, comunicar. Si quieres saber más, el este es un video de Jeremy Rifkin hablando de una nueva revolución industrial provocada, en parte, en el internet de la comunicación, pero eso es otra historia.

Y tu, ¿ya eres parte de la economía colaborativa?

Javier
Si has llegado hasta aquí es que te has leído el texto, mi más sincero agradecimiento. Mi nombre es Javier y trabajo en desarrollo de negocios digitales. Me encanta todo lo relacionado con la tecnología y empecé a escribir estas líneas, porque escribiendo aprendo inmensas cosas que me ayudan a entender este mundo mejor. Pero también para conocer otros puntos de vista.

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