Podrías estar un año sin Internet? Como vivir desconectado

Para muchos puede resultar extraño desear acabar con tu vida actual, pero para los que pasamos todos los días de nuestra vida pegados a una pantalla de ordenador como moscas a la miel, puede ser todo un desafío imposible o el paraíso hecho realidad pensar en un mundo desconectado.

Vivir sin Internet se convirtió en la obsesión y el objetivo de Paul, un trabajador de la publicación online “The Verge”, prestigios publicación que quiso hacer un experimento con este deseo y decidió financiar el deseo. Algunos definitivamente tienen suerte, debió de pensar Paul o como lo veían en su publicación “el conejillo de indias”. Cobrar por estar desconectado no parece una mala idea en medio de toda esta crisis global.

Nuestro ex internauta en fase de desintoxicación pasó del día a la noche de vivir pegado a Internet a una desconexión absoluta. Paul sentía un vacío en su vida, una sensación de no estar viviendo, estar más en lo que llaman el mundo virtual que en el mundo real.

My plan was to leave the internet and therefore find the “real” Paul and get in touch with the “real” world, but the real Paul and the real world are already inextricably linked to the internet. Not to say that my life wasn’t different without the internet, just that it wasn’t real life.

En palabras del abstemio virtual, el cambio pareció ser para bien, los cambios de rutinas pueden provocar ese efecto y él no fue una excepción. Aquellas situaciones que él detectó como potenciales problemas resultaron no ser una dificultad. Contratar un vuelo sin internet o leer un libro no fueron una dificultad añadida a su abstemia.

La dificultad se presentó en la comunicación con las otras personas, todas ellas viviendo en el mundo real pero conectadas a una red que las permite interactuar de formas muy variadas.

Existe una corriente de teóricos que defiende la diferencia entre el mundo real y el mundo virtual. Internet es visto por muchos como una forma de no vivir la vida, sino entrar en una especie de universo paralelo. Pero resulta que los elementos que interactúan en la red son personas, y la red no es más que una herramienta que facilita dicha interacción.

El propio Paul mostró su tristeza al no conseguir responder a las personas que le escribían a su caja de correo física porque resultaba abrumadoramente mas pesado responder por carta de lo que es escribir una respuesta en el correo online.

El exceso o la ausencia son en la mayor parte de los casos distocias sociales, anomalías de nuestra sociedad y conllevan alteraciones que en muchos casos pueden ser perpetuas. El hecho de no querer usar Internet se puede ver como una liberación para alguien que está consumiéndola en exceso y creé que esa es la razón de su sufrimiento, pero el uso moderado de cualquier cosa trae beneficios para la vida de todos nosotros.

Javier
Si has llegado hasta aquí es que te has leído el texto, mi más sincero agradecimiento. Mi nombre es Javier y trabajo en desarrollo de negocios digitales. Me encanta todo lo relacionado con la tecnología y empecé a escribir estas líneas, porque escribiendo aprendo inmensas cosas que me ayudan a entender este mundo mejor. Pero también para conocer otros puntos de vista.

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